Marta y Javi son dos de los mejores clientes de Violet Tea, de esos que tienen tantos tés que su cocina parece una mini versión de la tienda. Y aun así todos los veranos les surge la misma duda: «Violeta, ¿cómo se hacía el té frío?»

Como a ellos a casi todos nuestros clientes se les olvida de año en año nuestras recomendaciones así que las hemos recopilado en este post para que te salga el mejor té helado posible con nuestros 2 métodos infalibles.

 

MÉTODO INFALIBLE NÚMERO 1: TÉ CON HIELO.

El té con hielo es básicamente té hecho en agua caliente y al que se le añade hielo para enfriarlo. ¿Solamente eso? No solo. Si quieres que te quede realmente delicioso sigue estas 4 reglas:

Regla infalible #1: Utiliza una medida (3 gramos) por cada 100 ml de agua.

Esta es la regla más importante de todas. Siempre tenemos que saber primero el volumen de la taza o jarra en la que vayamos a hacer el té frío.

Por ejemplo, para nuestra Taza con filtro Blanca, que tiene 350 ml utilizaremos 3,5 medidas (10,5 gramos). En cambio, para nuestras Jarras Ice Tea, que tienen 1250 ml utilizaremos 12,5 medidas (37,5 gramos).

Si no tienes una pesa precisa o no tienes todavía nuestra medida perfecta puedes apañarte de momento con una cucharita de postre. Como regla general necesitaremos 10 cucharitas por litro (recordemos: 1 por cada 100 ml).

Regla infalible #2: Llena de agua caliente solo la mitad de la jarra o la taza.

Un error muy común es llenar de agua caliente la taza y luego añadir el hielo, con lo que el resultado es un té aguado y flojo de sabor. Lo mejor es llenar solo la mitad de la taza o de la jarra; lo justo para que se infusionen las hojas. Para esto nos ayudará tener un filtro largo que llegue hasta casi el fondo.

También es importante respetar el tiempo de infusión y la temperatura de cada té. A veces nos preguntan si para hacer té helado hay que dejarlo reposar más tiempo y la respuesta es «no». Hay que dejar el té infusionar el tiempo que se recomiende habitualmente para cada variedad. Para que no te líes, en Violet Tea siempre anotamos el tiempo y la temperatura óptima para cada té o infusión en su paquete.

Regla infalible #3: Endulza antes de enfriar.

No es necesario echar azúcar al té ni a las infusiones frías, pero, en caso de que te gusten dulces, que no se te olvide hacerlo mientras están calientes para que se disuelva bien. A nosotros nos gusta endulzarlo con azúcar panela (azúcar integral de caña), que le da un sabor muy natural al té.

Si endulzas con panela o azúcar sigue esta regla: utiliza la mitad de las medidas que hayas puesto de té. Por ejemplo, si para una jarra de 1 litro necesitamos 10 medidas de té pondremos 5 de panela.

Regla infalible #4: Rellena la jarra o la taza con hielo.

Una vez hecho el té o la infusión, retira el filtro y rellena con hielo (mejor que con agua fría). La mayor parte del hielo se deshará con el calor, pero el resultado será una jarra o taza de bebida helada.

 

Y si no tienes hielo a mano siempre puedes tirar de paciencia con nuestro segundo método:

MÉTODO INFALIBLE NÚMERO 2: TÉ MACERADO EN AGUA FRÍA.

Aunque parezca imposible también puede prepararse el té directamente en agua fría. Eso sí, tendremos que seguir unas reglas diferentes que cuando lo preparamos en caliente.

¿Pueden macerarse todos los tés en agua fría?

En teoría sí, pero es cierto que como la extracción de nutrientes no es exactamente igual con agua caliente que con agua fría suelen quedar muy bien los tés negros, pu erh (rojos) y blancos. Los tés verdes y tés oolong tienden a quedar amargos con este método por lo que hacerlos así será cuestión de gustos (nosotros preferimos hacerlos con el método anterior).

Las que sí quedan muy bien siempre son las infusiones, especialmente las de frutas y las que contienen rooibos.

Por ejemplo, un té negro que queda muy rico con la maceración sería Russian Earl Grey y de infusiones cualquiera que lleve frutas, como la estrella del verano Pink Melon.

¿Cuántas medidas necesitamos?

En el caso del té o infusión macerada en agua fría utilizaremos 1 medida (3 gramos) por cada 200 ml.

Por ejemplo, para el vaso isotérmico, que tiene 400 ml necesitaremos 2 medidas. 

Importante: cuando hacemos té macerado en agua fría sí llenamos hasta arriba el vaso o la jarra de agua, al contrario que cuando hacemos té con hielo.

¿Cuánto tiempo tienen que macerar?

Como regla general, 2 horas para los tés y 6-8 horas para las infusiones, aunque los tés se pueden dejar más tiempo si se quieren más intensos. Este método es sobre todo muy recomendable para las infusiones ya que se pueden dejar en una jarra por la noche con agua fría, sacar el filtro por la mañana, y así la jarra queda hecha en la nevera para ir bebiendo durante el día.

Importante: la maceración debe hacerse SIEMPRE en la nevera para evitar la aparición de microorganismos perjudiciales.

 

Como recomendación final para uno u otro método las infusiones y tés que mejor quedan fríos son los que tienen sabores cítricos (como nuestro Polo de Lima-Limón), afrutados (como Pink Melon o Ice Peach Bio) y mentolados (como el té negro Menta y Chocolate o el té verde Moruno). Por supuesto, puedes probar a hacer té helado con otros sabores o incluso añadirles más frutas o bebidas vegetales.

 

Espero que te hayan servido estas recomendaciones para hacer tés e infusiones frías. Si quieres verlo todavía más claro, te dejo aquí dos vídeotutoriales:

Un abrazo,

Violeta

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